Siguiendo con el interés de Fernando VI y el Marqués de la Ensenada por la agricultura, las preguntas 11, 12, 13 y 14 siguen ahondando en la cantidad, la variedad y el valor de la producción agrícola de las tierras. Pero más allá de cuánto trigo se podía cosechar en una fanega de tierra, o cuántas arrobas de aceite producían los olivos, nos vamos a detener en cinco cultivos, hoy prácticamente desaparecidos aquí, pero que eran cultivados en las tierras alcalaínas tres siglos atrás: el cáñamo, el lino, la escaña, los yeros y el zumaque.

El lino, fue una planta muy importante en la agricultura europea en general, hasta que primero el algodón, y luego las fibras sintéticas, lo hayan relegado a una presencia testimonial. Interesaba tanto por su fibra textil, como por su semilla, la linaza: como fibra textil, se confeccionaba el lienzo, que servía a su vez para confeccionar ropa de vestir, sábanas, velas de barcos, sacos… ; y como semilla, ésta se utilizaba para dar de comer al ganado y para extraer el aceite de linaza, utilizado en el alumbrado.
La otra planta textil histórica era el cáñamo. Con ella se elaboraban lienzos, no tan finos como los de lino, pero muy apropiados para la fabricación de sacos, aunque su principal aplicación era la cordelería, muy demanda por la marina, hasta el punto de que en 1781, la Marina española, principal consumidora de lienzos y cordelería, firmó un convenio con la vecina ciudad de Granada, y estableció en ella a un delegado, que se encargaba de comprar a los cosecheros, adelantándoles incluso el dinero.

La escaña, también conocida como pequeña espelta, es una especie primitiva de trigo, y en la antigüedad fue un cultivo muy importante, aunque hoy prácticamente está olvidado. Sin embargo, hay un interés creciente en recuperar esta y otras variedades antiguas de cereales, por su alto valor nutricional.
Cuando las lentejas no venían envasadas, si no que se compraban a granel, directamente del campo, recuerdo que la noche anterior, antes de echarlas en agua, la familia se reunía en una mesa a limpiarlas de yeros y otras impurezas. Los yeros son legumbre muy antiguas, que se utilizaban principalmente para alimentar al ganado rumiante (principalmente ovejas), pero no a cerdos o pollos, por contener una sustancia tóxica en animales monogástricos.

A diferencia de los anteriores cultivos, zumaques sí que vemos en nuestra Sierra Sur, principalmente en las proximidades de los Tajos de Charilla, y aunque su aprovechamiento económico es nulo, la espectacularidad de su colorido en el mes de noviembre, ha hecho de la «Ruta de los Zumaques», un sendero muy demandado, en torno al antiguo vertedero de Alcalá la Real. Tuvo presumiblemente, gran importancia económica en Alcalá en el pasado, siendo uno de sus usos el de curtiente, por lo que se cultivaba frecuentemente, cerca de las tenerías (lugares donde se curtía y trabajaba la piel). Otro uso importante, era como planta tintórea.

A continuación dejo la trascripción de las preguntas, muy recomendables para los curiosos de la agricultura alcalaína:
Undécima pregunta Qué especies de frutos se cogen en el término
Dijeron, que los frutos que se cogen en dichas tierras son trigo, cebada, garbanzos, habas, maíz, escaña, yeros, ajos, aceite, mosto, cáñamo, lino, seda, lana, melocotones, higos, peros, duraznos, albaricoques, peras, granadas, guindas, cerezas, ciruelas, nueces, zamboas, membrillos, nísperos, manzanas, almendras, serbas, uvas de parra, bellotas; y de hortaliza: melones, sandías, berenjenas, tomates, pimientos, pepinos, coles, cardos, nabos, zanahorias, papas, cebollas, rábanos, y lechugas: y responden…
Duodécima pregunta Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiese.
Dijeron: que las tierras de regadío, sembradura y hortaliza de los sitios que llaman Venta del Carrizal, Presa de Siles, Arroyo de las Parras, Isla, Caz, Valle del Señor Don Joseph y Colmenero, Fuente Matheo, Valle de Jesús y María, y Puerto de Valdepeñas, producirán con una ordinaria cultura, cada fanega de tierra de las de Primera calidad de esta especie, tres frutos en dos años sin intermisión en esta forma: el primer año quince fanegas de habas; el segundo, doce de trigo, y cuatro de maíz; el tercero trescientas mañas de lino, y cuatro fanegas de linaza; el cuarto, la misma cantidad de trigo y maíz; el quinto ochocientas mañas de cáñamo y cuatro fanegas de cañamones; el sexto, otras doce fanegas de trigo, y cuatro de maíz; el séptimo, quinientas ristras de ajos; el octavo, lo mismo de trigo, y maíz; el noveno, de hortaliza de melones y sandías, veinte cargas; el décimo, otras doce fanegas de trigo, y cuatro de maíz; el onceno de hortaliza, berenjenas, tomates, y pepinos, veinte y cinco cargas; el doce, lo mismo de trigo, y maíz; el trece, de cardos y coles, veinte cargas; el catorce año, lo mismo de trigo, y maíz.
Las de segunda, y tercera calidad de estos sitios, que producen un fruto, sin intermisión, lo es en esta conformidad: las de segunda, el primero año, doce fanegas de habas; el segundo, nueve de trigo; el tercero, trescientas ristras de ajos; el cuarto lo mismo de trigo, que el segundo; el quinto de hortaliza, melones, y sandías, quince cargas; el sexto de berenjenas, tomates, y pepinos, veinte cargas: el séptimo, otras nueve fanegas de trigo.
Y las de tercera calidad ocho fanegas de habas, el primero año; seis de trigo el segundo; doscientas ristras de ajos el tercero; lo mismo de trigo el cuarto; doce cargas de melones, y sandias el quinto; seis fanegas de trigo el sexto; quince cargas de berenjenas, tomates, y pepinos, el séptimo.
Y las tierras de esta especie, de los sitios Rábita, Fuente el Soto, Hortichuela, Molino de las Juntas, Ribera, Frailes, Fuente Nueva, Azacayas, Cauchil, Fuente del Rey y Somera, Robledo, Vereda del Carmen y Zurreadero, producen cada fanega de tierra de las de primera calidad, otros tres frutos en dos años sin intermisión, con la distinción siguiente: el primer año, doce fanegas de habas; el segundo quince de trigo, y doscientas arrobas de nabos; el tercer año, ochocientas mañas de cáñamo, y cuatro fanegas de cañamones; el cuarto año otras quince fanegas de trigo, y cuarenta cargas de coles; el quinto año seiscientas mañas de lino, y cinco fanegas de linaza; el sexto año lo mismo de trigo, y veinte cargas de cardos, y cuarenta y cinco arrobas de cebollas; el séptimo año, otras ochocientas mañas de cáñamo y cuatro fanegas de cañamones; y el octavo año lo mismo de trigo, y cuarenta arrobas de zanahorias, y papas, y treinta cargas de lechugas, y rábanos.
Y en las de segunda y tercera calidad de la misma especie de estos sitios, que producen un fruto sin intermisión, lo ejecutan, como se demuestra. Las de segunda calidad, nueve fanegas de habas, el primer año; diez de trigo, el segundo; seiscientas mañas de cáñamo, y tres fanegas de cañamones, el tercero; otras diez fanegas de trigo el cuarto; veinte y cinco cargas de coles, y doce de cardos el quinto; lo mismo de trigo el sexto; cuatrocientas y cincuenta mañas de lino, y cuatro fanegas de linaza, el séptimo; otras diez fanegas de trigo, el octavo.
Y las de tercera calidad, siete fanegas de habas el primer año; ocho fanegas de trigo el segundo; cuatrocientas mañas de cáñamo, y dos fanegas de cañamones el tercero; lo mismo de trigo el cuarto; lo mismo de habas el quinto; trescientas mañas de lino, y tres fanegas de linaza, el sexto; cien arrobas de nabos, y diez cargas de coles el séptimo; y lo mismo de trigo el octavo.
Y que en las tierras de secano, por la experiencia que tienen adquirida, declaran, que la fanega de primera calidad, que produce sin intermisión, fructificará por primer fruto, doce fanegas de habas; los mismo de trigo, el segundo, y el cuarto; y cuatro fanegas de garbanzos por el tercero; Las de segunda calidad, de barbecho el primer año; el segundo producirá nueve fanegas de trigo; el tercero descansa, y se hace de barbecho; y el cuarto, producirá lo mismo de trigo; y el quinto ocho fanegas de cebada. Las de tercera seis fanegas de trigo, y siete de cebada, en cinco años, con tres de intermisión. Y las de cuarta calidad, ocho fanegas de escaña, y seis de yeros, en seis años, mediando los cuatro de descanso, produciendo estas tierras, sucesivamente los demás años. Y responden…

Decimotercera pregunta Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie.
Dijeron, que cada fanega de tierra, plantada de árboles frutales menores, se ocupará, con cien pies, y su producto anual, respecto de que esta especie fructifica con igualdad, en las tierras en que se hallan, sin distinción de calidades, cien reales. Cada fanega de olivar, se ocupará, con treinta y seis pies, y las de primera calidad, fructificarán por un quinquenio, respecto de que no todos los años producen igualmente nueve arrobas de aceite cada uno; las de segunda, seis arrobas; y las de tercera, cuatro. Cada fanega de viña de las de los sitios, Puerto Llano, Callejón, Redondal, Saetilla, Cañada de Marinieves, Lagar del Llano, y Nava, se ocupará con un mil y doscientas cepas y las de primera calidad de estos sitios por la misma razón que la antecedente, producirá, veinte y una arrobas de vino; doce la de segunda; y seis la de tercera. Y cada fanega de esta especie de los sitios de la Camuña, Prado gordo, Caserías, Piedra del Molino, Cañuelo, Rosalejo, Solana de Montefrio, Torre de los Llanos, Monte el Rey, Torcales, y Zelada, se ocupará cada fanega con ochocientas cepas, por ser estas más grandes que las de los sitios antecedentes y la fanega de primera calidad producirá veinte y seis arrobas de vino; quince las de segunda; y ocho la de tercera. Cada fanega plantada de parras se ocupará con cuarenta pies, y su producto sin distinción de calidades, de cuarenta arrobas de uva. Cada fanega plantada de álamos, ocupará, según inteligencia prudente de los que declaran, con ciento y cuarenta pies, y su producto anual, por la corta que se hace en ellos, veinte maravedíes a cada uno. Cada fanega, puesta de morales, consideran prudencialmente por estar esta especie, plantada a manchas en las tierras donde se hallan, se ocupará con veinte y cuatro pies, regulares, de a dos peones de cojidura cada uno, y su producto anual ciento noventa y dos reales, a razón de cuatro reales cada peón. Cada fanega de nogales, se ocupará con diez pies, y el producto anual de ellos, sin distinción de calidades, trescientos y veinte reales: Y por lo que mira a encinas, y quejigos, que se hallan plantados a manchas, y sin regla, consideran se ocupará cada fanega con doce pies rehechos atendiendo, a que los pies de estas dos especies, no son iguales; y el producto de cada una de ellas, son treinta y seis reales, en la misma conformidad. Y cada fanega que fructifica zumaque que consta regulada, por de la cuarta calidad, fructificará cada una, ocho arrobas; y por la que mira a las tierras que se hallan plantadas de olivas nuevas, de primera, segunda, y tercera calidad, respectivas a los sitios en que se hallan no producen, y responden…
Decimocuarta pregunta Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos.
Dieron que los frutos, que se cogen en esta ciudad y su término, ordinariamente tienen el valor de diez y ocho reales, una fanega de trigo; nueve la de cebada; cuatro la de escaña; once la de yeros; diez la de habas; diez la de maíz; diez y ocho la de garbanzos; la arroba de aceite catorce; la de vino de los sitios de Puerto Llano, Callejón, Redondal, Saetilla, Cañada de Marinieves, Lagar del Llano, y Nava, a seis; y la de los sitios de la Camuña, Prado gordo, Caserías, Piedra del Molino, Cañuelo, Rosalejo, Solana de Montefrío, Torre de los Llanos, Monte del Rey, Torcales, y Zelada, a cinco reales, que aunque son de más producir, las viñas, de estos sitios que las de aquellos, es de mejor bondad el vino de aquellos sitios, que el de estos. Cada maña de lino a veinte maravedís y cada fanega de linaza a ocho reales; cada maña de cáñamo, a once maravedíes, y cada fanega de cañamones once reales. La ristra de ajos diez y siete maravedís; la carga de melones y sandías, a cinco reales. Y lo mismo la de berenjenas, tomates, pimientos, y pepinos. La carga de cardos y coles, a seis reales. La arroba de zumaque a real y medio. Y a lo mismo, la de uvas de parra. La libra de seda fina, cincuenta reales, y a veinte y dos la de azache. La arroba de nabos, a diez y siete maravedís, las de coles a tres reales, y la de cardos a seis; la arroba de cebollas a real, y a lo mismo la de zanahorias y papas; y a tres, la de lechugas, y rábanos, y responden…